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Cerveza y Champions League

Cuando el Valencia juega Champions, la ciudad se paraliza. Desde una hora antes del partido, los aficionados calientan motores en muchas de las cervecerías que tratan este acontecimiento con la diferenciación que se merece, pues la máxima competición europea no se juega todos los años, ni si quiera todas las semanas. Así pues, los locales visten sus mejores galas a la espera de una de las mágicas noches europeas del Valencia, con las neveras llenas y las terrazas abarrotadas.

OLD TRAFFORD 53

            Lleva el nombre del mítico estadio del Manchester United, pero cuando hay Champions, con quien se vibra más es con el Valencia. El Old Trafford 53, simplemente Old para los amigos, es un local que, como su nombre hace presagiar, presenta un estilo inglés. Comenzando por su decoración, las paredes de ladrillo, las mesas y sillas de madera y la variedad en cervezas, el pub se ha erigido como un referente para presenciar un partido de Liga de Campeones con un ambiente ensordecedor, unas pintas y algo de picoteo.

            Situado curiosamente muy cerca del estadio del vecino Levante U.D., el Old es un local de lo más completo. Se puede ir solamente a tomar unas cervezas, a cenar, a ver el partido, a escuchar música en directo o a un combinado de las anteriores. Un sitio para todos los públicos, incluso para forofos con hijos, pues el local tiene un pequeño rinconcito para que los más pequeños se entretengan jugando mientras sus padres hacen lo propio viendo el partido.

TAMBIÉN HAY PREVIA

            Una hora antes del pitido inicial, desde la calle nada hace presagiar lo que se va a vivir en el Old Trafford unos minutos más tarde. Sin embargo, al abrir la puerta nos encontramos con que a penas quedan sillas libres, pues la mesas se encuentran copadas de aficionados ataviados con los colores blanquinegros, comentando qué puede deparar el encuentro de hoy. En el ambiente se palpa la ilusión. Los minutos pasan rápido y el partido comienza, es hora de pedir algo para picar a ver si los nervios se calman. Una de las camareras nos recomienda las patatas bravas y el morro especiado, dos tapas tradicionalmente españolas que nos sorprende ver cómo de bien las preparan en un local con ambiente inglés. Mención aparte merece el morro, crujiente por fuera y tierno por dentro.

            Con el descanso toca rematar la faena. Difícil tarea la de escoger entre la enorme variedad de hamburguesas que ofertan. Vale la pena pedir para compartir, y así poder degustar cuantas más mejor. La “lolailo” o la “Bad Girl Burguer”, son dos hamburguesas por la que bien merece la pena volver.

            Con el estómago lleno, las incidencias del partido se asimilan mejor, tanto si son buenas noticias como malas. El ambiente no decae ni aunque el equipo vaya perdiendo, pues los fans del Valencia, aunque exigentes, se mantienen siempre fieles y animosos.

HAY VIDA MÁS ALLÁ DEL FÚTBOL

Como buen bar inglés, si hay Rugby también se emite, explicándonos su propietario que el ambiente se vuelve más inglés si cabe y sin nada que envidiar a un partido de fútbol. Pero el Old Trafford también debe visitarse aunque no haya partido. Al margen de las grandes citas, sigue siendo un local de referencia. En una comida más sosegada nos asombra encontrar platos tan originales como sabrosos, como es el caso del revuelto de morcilla con gulas o las alcachofitas con foie. No es lo único que nos puede sorprender, pues grupos de música tocando en directo es algo habitual en el local. En tales veladas, podemos rematar la visita tomando un gin-tonic.

El local se ha ganado la admiración de todo aquel que traspasa sus puertas. Y es que, si la Champions es la mejor competición futbolística del mundo, el Old Trafford es, sino el mejor, uno de los mejores lugares de la ciudad donde disfrutar de un partido así. Lástima que no haya partido todos los días.